martes, 3 de enero de 2017

EL DESEO DE VOLCARNOS EN UNA MIRADA ESTELAR...


¿Quién que no comparta esta experiencia en este mundo puede decir que no se ha encontrado con la experiencia del dolor?, todos en cierta manera hemos y nos sentimos tocados en ciertos instantes por esta experiencia, ¿verdad?...

Pero muchos nos habremos dado cuenta de que cuando llega el dolor de la manera y forma que sea existe una opción diferente a la que estábamos acostumbrados.


¿En qué consiste esta opción?, pues nada más ni nada menos que vivir este dolor, dejando caer una y otra vez la opción de intentar evitarlo, rechazarlo, opinarlo, interpretarlo e incluso en muchas ocasiones de trasladarlo a lo que nosotros tenemos entendido como un ahí afuera, hacia las personas más cercanas y amadas o incluso el declararlo como el efecto de algo que está fuera de nuestro campo de resolución…

¿Qué podemos descubrir en cuando hacemos o nos atrevemos con esto?...

Suena crudo pero aquí se encuentra el punto de inflexión, aquí en este pequeño gesto interno de honestidad y de asumir nos encontramos con un Deseo oculto, escondido, que hasta puede que en cierto instante nos resulte inusual, pero que en cuando nos decidimos de corazón a hacerlo presente nos encontramos de retorno con nuestro verdadero Poder.

Puede que a veces en cierta manera vivamos esto con una intensidad que se nos hace inexplicable o puede también que lo vivamos con un sentir de paz consumado y extenso. ¡¿Qué importa la manera en la que lo vivimos si en realidad lo vivimos?!...

¡A mí me gusta decir que en cuando accedemos a esto nos volcamos en una mirada estelar!.

¿Y qué hacen las estrellas en el firmamento?, ¿brillar?...

A este cambio de perspectiva es a lo que en el sentido más primordial, antiguo y esencial se refiere la Navidad. Es este retorno a esta mirada estelar en la que el brillo deja insólito el pensamiento de oscuridad. Es aquí en es este Instante en dónde se deja de temer a la soledad pues en cierta manera sientes y sabes que todo lo que ves y percibes forma parte de una construcción y obra que te es muy familiar, tanto que no encuentras más sentido a seguir queriendo separarte de esta.


Fíjate que el dolor al igual que la soledad engloba en su composición gramática dos opciones:

DOL (duelo) - OR (oro-brillo)
SOL (sol-brillo) – EDAD (edad-tiempo)

Siempre existe la opción disponible a tu voluntad de vivir el dolor desde la perspectiva del duelo, la separación e interpretación o desde el brillo mismo. Al igual que la soledad que se puede vivir desde la perspectiva de la edad, el tiempo e interpretación o desde el sol mismo o el brillo.

¿Qué es lo que elijes?...

No te remitas tan sólo a estas fechas para hacer uso de esto, pues el sentido auténtico de la Navidad reside en el Corazón mismo de todo instante y toda situación, no depende del tiempo sino de tu voluntad o deseo de hacerlo Presente en Ti ahora.

Fernando Rico Soler 25/12/2016