jueves, 23 de febrero de 2017

INDAGACIÓN



Muchos puede que os preguntéis: ¿en qué consiste la indagación?, ¿o de qué se trata?...

Si nos fijamos bien veremos que la simpleza de la gramática de esta palabra ya nos traslada directamente al sentir y al significado auténtico de esta.

IN (dentro – no) – DAGA (daga) – ACION (acción o gesto mental)

Que vendría a ser algo así como el gesto mental de ir hacia dentro y ver que en un fin no existe daga alguna.

¿Qué es una daga?, ¿se podría decir que es una arma de doble filo?, ¿un arma de doble filo?, ¿lo relacionáis o veis con resonancia?, ¿a qué hace referencia esto?...

Me gusta verlo como la dualidad, como este sentir temeroso del miedo o del Amor mismo, temeroso de asumir todo lo que ve por miedo a la muerte o a la auténtica Vida, por el deseo de seguir marcando las diferencias, de seguir retroalimentando dos voluntades, de seguir creyendo en un tu y un yo como algo aparte sin ningún punto de conexión ni enlace. Un curso de milagros se refiere a esto como que no puedes servir a dos amos a la misma vez, a dos propósitos a una y esto lo único que hace que esto siga así es no afrontar y disolver el miedo.

La indagación en si misma consiste en aprender a mirar hacia adentro, en dejar de buscar respuestas a los supuestos problemas o contradicciones ahí afuera en el mundo, de aquí que en un principio la indagación pueda resultar vertiginosa, intensa, hasta incluso potenciar tu miedo o los miedos.

Pero puede que si ya has decidido por esta ya habrás descubierto que ya no hay vuelta atrás, ya habrás experimentado alguna vez que en cuando te atreves a mirar una y otra vez cada daga a la que le dabas valor o le tenías miedo desaparece ante la luz de tu mirada. Pues en un fin te das vas dando cuenta de que cada daga no es más que una idea, un pensamiento, asociado/a al miedo, o dicho de otra manera, visto/a desde el mismo miedo, o desde la idea y pensamiento más primario: el de persona.

Así que en cuando nos atrevemos a la indagación esta se convierte en nuestra más fiel aliada, nuestra más fiel amiga, nuestra compañera de camino y nuestro más entrañable descanso allí donde los haya.


¡¡Gracias fiel indagación y gracias a la fiel luz que siempre acompaña a esta!!

sábado, 11 de febrero de 2017

BENDECIR...


Si alguien quiere escuchar la palabra en vivo y en directo contada o cantada por nuestra amiga Pilar Centelles en su programa de radio "Remeis per l´Ànima". Aquí os dejo el enlace: http://antenaaldaia.com/mp3/148.mp3. 

¡Gracias Pilar Centelles!.


Si queréis leerla hacia abajo mismo...


BENDECIR...


Bendecir podría ser algo así como bien decir, y no me refiero a la acción de decir cosas bonitas, aunque esta puede ser la derivación o expresión continuada que se despliegue del bendecir. 

Me refiero a que Bendecir sería el estar abierto o escuchar la Palabra de Dios, o en otras palabras ser conscientes del Silencio que irrumpe anterior al tiempo y al espacio.

En el mismo gesto mental de Bendecir reconocemos la Creación en todo lo que nos envuelve, pues todo surge de lo que realmente Es, y Somos a la misma vez.

Es un destapar o deshacer de todas las barreras a las que nuestra mente pudo haber dado crédito y valor... Un presenciar en, y con, la Presencia Misma de todo lo que guardábamos como inconsciente o temido, junto a una mirada pacífica y amorosa.

Al bendecir todo lo que nos envuelve, sentimos la bendición y comprobamos de primera mano y sentidamente que todo es Uno en nosotros. O puede que se afinaría diciendo que todo lo que Es y el “Somos” son sentidos al unísono en Uno mismo.

¡En el bendecir sujeto, objeto y sentir se funden en un solo: El Sentir de la Unidad!.

Fernando Rico